La historia de una mujer que decidió cambiar su vida y emprender

Carolina Di Bella trabajaba en la industria editorial hasta que se lanzó a perseguir su sueño. Hoy es dueña de su propia librería




Hace poco más de un año, Carolina Di Bella se decidió a cambiar su vida. Tras una vida laboral dedicada a la industria editorial, tomó la determinación de comenzar con su propio negocio. El cansancio y el maltrato de género que reinaba en el ámbito en el cual se manejaba aceleraron el proceso y así la librería “La escalera” nació en febrero de 2014 en el barrio porteño de Palermo.

“Quería seguir en el medio editorial, pero desde otro lugar. Mi vida siempre fueron los libros, leer y editar. Ahora estoy transitando una etapa desde otro lugar, pero en el mismo medio editorial. Dejé de trabajar para otros y estoy emprendiendo un camino independiente”, contó al programa “Con ojos de mujer” en Radio Arinfo.

Sobre qué pesó a la hora de dejar una carrera de muchos años, dijo: “Creo en los ciclos y las etapas. Cuando estas se empiezan a cumplir, uno empieza a sentir un ruido anterior. Se pregunta: ¿Qué estoy haciendo? ¿Qué estoy produciendo? ¿Qué estoy dando? ¿A dónde va lo que estoy haciendo?. Una se da cuenta de que no está poniendo la energía en el lugar adecuado y yo no estuve dispuesta a vivir una vida poniendo la energía en un lugar que no me hacía feliz. He sido siempre muy fiel a eso, aún con los riesgos que tiene”. 

“Poner una librería hoy es una aventura, pero no siento miedo. La angustia vino con la toma decisión porque implicaba dar un vuelco desde lo laboral, resignar ingreso fijo y seguridades que, al final, son relativas. No pasó de un día para otro, fue un proceso. Hay que respetar los tiempos internos”, señaló Di Bella, quien destacó el apoyo que recibió cuando tomó la decisión de iniciar su emprendimiento de parte de su familia y sus amigos.

Respecto a las sensaciones e interrogantes que nacen ante el inicio de un nuevo proyecto, resaltó: “Una se pregunta: ¿Me va a ir bien? ¿Va a funcionar?, pero yo creo mucho en la fuerza de la pasión y de la emoción. Si uno realmente se siente a gusto en el lugar donde está, la energía fluye, genera y atrae. Creo en la fuerza de estar donde uno siente que tiene que estar. Desde ese lugar, uno saca lo mejor de sí y se pone más creativo”.

“Es curioso que hoy uno invierta en libros, en una librería. Es curioso, pero es mi mundo. El libro para mí es todo: adoro lo que hago y el mundo editorial es lo propio. No podría haber hecho otra cosa que montar una librería y tal vez algún día sea una editorial”, se ilusionó.

Al ser consultada sobre la elección del nombre para la librería, la dueña de “La escalera” explicó: “Creo en la simbología de los objetos y de las imágenes. La escalera es un espacio intermedio entre el ascenso y el descenso. Tiene que ver con el proceso de subir escalones para llegar a algún lado, pero también con la capacidad de caerse o de bajarlos. Es un espacio muy dinámico y, desde lo simbólico, es un elemento potente”.

“Para mí los libros también son escaleras. La literatura y el arte han tomado a la escalera como elemento simbólico en muchas ocasiones. Nunca tuve dudas de que se iba a llamar así”, agregó.

Entre sus libros preferidos, Di Bella eligió y recomendó la novela “La mujer justa” de Sándor Marai y, en relación a las nuevas tecnologías y la proliferación de E-books, algo que podría atentar contra su emprendimiento, consideró: “Yo creo que la gente lee. La gente joven lee. El interés de la lectura es un clásico que no va a pasar de moda. Más allá del soporte en el que se haga. Hoy la gente se conecta con la literatura. Tengo una visión muy amplia, no soy prejuiciosa respecto a los contenidos que se publican. Creo que cuanta más gente se acerque a un libro, la misión está cumplida. Cada libro es un punto de partida”.

“Tengo una visión abierta. Me parece que la vida es transformación. La manera de acceder a las lecturas también se va transformando y una no es excluyente de la otra. El público lector se va transformando: uno puede acceder a un contenido o un libro inicialmente en formato digital y en segunda instancia en un libro. No hay que ser estructurado respecto de cómo se accede a la literatura y a los contenidos escritos”, planteó desde los micrófonos de Radio Arinfo.

Y, en esa línea, concluyó: “Lo importante es que haya público que acceda, que lea. El soporte se va redefiniendo. No tengo miedo respecto de que pueda cambiar radicalmente el mundo editorial gráfico, de papel. En mi caso, la transformación siempre es bienvenida, porque implica evolución, cambio, desafío y adrenalina. La riqueza es que no hay un modelo único de lector ni una única manera de leer o de acceder a los libros. Eso es fantástico”.

Escuchá "Con ojos de mujer" los martes de 14 a 15 horas por www.arinfo.com.ar


 
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