Qué es el Tao y cuál es su objetivo

Se trata de una filosofía proveniente de China. Cómo es su difusión en la Argentina



El maestro Chu llegó a la Argentina a principios de la década del 90’ para realizar su labor en el templo de Tao que desde 1980 existía en Buenos Aires. Fue tal su amor por esta ciudad que rápidamente hizo los trámites para traer a toda la familia y radicarse aquí. Hoy, su hija Liliana continúa la tradición y las enseñanzas de su padre.

“Argentina es un país muy católico, pero es el más abierto de América Latina. Cuando llegó el tao, muchos argentinos ya tenían idea de qué era por un libro de Lao Tse que tiene 2500 años y por eso conocían el nombre del tao. Era solo cuestión de investigar y conocer qué era”, contó Liliana Chu.

En esa línea, agregó: “En 1980, cuando abrió el templo tao en Buenos Aires, solo se trabajaba en la Capital. En 1990, con los maestros Chu y Lin, que son los únicos dos en la Argentina, se empezó a desarrollar el trabajo de difusión. El Maestro Lin llevó el trabajo a Misiones, Salta, Tucumán, Jujuy, Catamarca y Córdoba. Al principio fue duro. Se llevaba un tesoro y era difícil convencer a la gente de que lo conociera. El tiempo de cada uno es diferente. A algunos les toca y, apenas escuchan las palabras, aceptan enseguida y se pone a practicar. Hoy hay muchos templos y familias de tao en el país”.

La palabra Tao proviene de China y quiere decir camino. Transmitir el Tao es conocer el camino para volver al cielo. Sin embargo, hoy la difusión de esta teoría en la China continental está prohibida.

“El Tao en China es un grupo misterioso y está prohibido. No se puede hacer transmisión ni difusión allí. Hace 20 años, mi papá iba y lo hacía en forma secreta. Apenas la policía se enteraba de ceremonias o actividades, clausuraban y hacían multas. Esto para los políticos chinos es prohibido porque quieren que todos sean obedientes. La difusión del tao debe hacerse con todo el espíritu, sin tener miedo a nada y a nadie. Esa actitud molestó a los políticos chinos. Ellos temen no poder dominar a sus pueblos, no poder controlarlos, que se les vayan de las manos. Pero la idea del tao es no tener miedo al final de la vida, por tener una conciencia tomada de hacer solo cosas buenas”, explicó Chu en diálogo con “Pasión por Argentina” en Radio ArinfoPlay.

Respecto a los fundamentos de esta filosofía, la maestra precisó: “Todo lo que sucede en el mundo tiene su razón. En esta vida, nos encontramos alegremente con otros porque en vidas anteriores hicimos un buen contacto y dejamos una buena relación asentada. Eso se continúa en esta vida. Del tema de las vidas anteriores se puede encontrar una explicación muy clara en el budismo con el tema de las causas y los efectos. En todas las religiones se habla de espíritus y de esencias eternas. Por lo tanto, no solo hay una continuidad en el futuro, sino que hay algo que viene del pasado”.

“El Tao no es solamente una filosofía de vida, sino un lugar donde se estudian los libros sagrados de todas las religiones. De Jesús, de Confusio, de Buda, etcétera”, agregó.

Sobre cómo debe encararse la práctica del Tao, planteó: “Es un trabajo que se realiza con tiempo ilimitado. Se realiza hasta el día en que cerramos los ojos. Para eso se necesita perseverancia. Es cuestión de ‘ponerse las pilas’ y practicar. Van a venir muchas pruebas o exámenes. Una vez que se superan, uno está en un nivel un poco más elevado. De lo contrario, van a volver a suceder hasta que se superen”.

“Para practicar el Tao no hace falta dejar la propia religión. El Tao no es una religión, sino una filosofía de vida. Los maestros nos indican el camino para volver a la casa celestial, indican por dónde entra o por dónde tiene que salir el espíritu del cuerpo”, señaló.

Chu recordó que esta filosofía nació en China, pero que se difundió a través de colaboradores y maestros por todo el mundo. Hoy hay 18 líneas y sigue creciendo.

Finalmente, indicó desde los micrófonos de Radio ArinfoPlay que los que imparten este conocimiento son vegetarianos, aunque para asistir a sus enseñanzas no es necesario serlo.De todas maneras, Chu remarcó: “Si se practica el camino espiritual comiendo carne, es imposible lograr el éxito. Es cuestión de tomar conciencia de que el animal es un ser con sistema nervioso, sangre y emociones. Si una persona en esta vida lastima la vida de otros, está sembrando una semilla por la cual su futuro y su vida estará amenazada y lastimada. Por eso el día de hoy hay tantas enfermedades  y accidentes. El derramamiento de sangre es por haber lastimado la vida de otros”.



Escuchá "Pasión por Argentina" en www.arinfoplay.com.ar


 
Comentarios
  • Enviado el 2018-12-11 23:57:01

    Cuidado con estos grupos mi experiencia y la de mu hos es muy fea cuidado con el matrimonio Castelli tiene denuncias de los Taiwanese no puedo decir nada

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