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“Cuando llego a casa tras una violenta pelea me pongo a escribir poemas”

Paloma Fabrykant, exponente argentina de artes marciales mixtas, combina las peleas con su tarea de escritora infantil





Las artes marciales cada vez atraen a más fanáticos y una especialidad joven como el MMA (o Artes Marciales Mixtas, según la traducción al castellano) se destaca por sobre otras en la actualidad.

“Es un deporte que conjuga las técnicas más efectivas de las distintas artes marciales y deportes de combate, dentro de un reglamento que protege la integridad de los luchadores y garantiza el entretenimiento del público”, explicó Paloma Fabrykant, luchadora y comentarista de las emisiones televisivas de UFC.

Respecto a sus comienzos en la disciplina, la también periodista recordó: “Yo comencé con un arte marcial que fue el judo, luego probé el karate, el jiu Jitsu la lucha olímpica hasta que, finalmente, llegué a ‘la jaula’.”

“Las artes marciales son el camino para encontrar la paz espiritual, a pesar de que a veces hay que hacer la guerra dentro de la jaula”, remarcó en diálogo con “Con ojos de mujer” por Radio Arinfo.

En ese sentido, la comentarista del Canal Space, que pronto comenzará con la cobertura de peleas de MMA por Canal 13, también rescató las enseñanzas que deja una disciplina que, a primera vista, luce sangrienta y dura: “El deporte parece violento o crudo pero, dentro de cada arte marcial, se rescatan valores que vienen de las disciplinas tradicionales orientales y que tienen que ver con el mejoramiento personal, la disciplina, la perseverancia, el sacrificio o el esfuerzo”.

“Actualmente, el MMA femenino está teniendo una especie de furor muy grande a partir de que UFC, la empresa que maneja la disciplina y que tiene 20 años de vida, comenzó a aceptar mujeres. Hoy se nos están abriendo todas las puertas para que practiquemos este deporte. En todas las esferas de la vida y de la actividad laboral la mujer se está abriendo su camino. Lo deportivo no es la excepción”, señaló con alegría Fabrykant.

Los entrenamientos y las duras peleas se combinan con una tarea más ligada a lo cultural como es la escritura de literatura infantil. Aunque ya tiene una larga trayectoria, incluso de libros publicados junto a su madre, la prestigiosa escritora Ana María Shua, en los últimos meses se destaca la edición de su novela “Brenna enfrenta la vida”.

“Se trata de una jovencita que está buscando su camino y su identidad. Así, atraviesa conflictos adolescentes con los que se podrán sentir identificadas las chicas de 12, 13 ó 14 años. Me gusta mucho la literatura infantil porque es un género muy rendidor y noble, ya que se vende en los colegios y siempre he tenido muy buenas devoluciones”, comentó.

La luchadora se mostró molesta respecto a los preconceptos que muchos suelen tener sobre las mujeres que practican las Artes Marciales Mixtas: “Hay un prejuicio de pensar que, porque se hace un deporte de este tipo, se es violenta. Yo jamás por enojarme con alguien voy a tener una reacción de ese tipo, todo lo contrario, porque los luchadores estamos educados para controlarnos. A mí me resulta ofensivo que la gente piense de esa manera”.

“Este tipo de disciplinas aportan muchos beneficios. Físicamente se gana fuerza, elasticidad, control motriz y mucha auto percepción. Emocionalmente se gana seguridad y la sensación de que a través del esfuerzo se alanzan los objetivos. Si se tiene constancia, se encuentra un resultado de una gran riqueza personal por el hecho de poder superar obstáculos. Es una sensación muy satisfactoria cuando las cosas finalmente comienzan a salir”, aseguró desde los micrófonos de Radio Arinfo.

En esa línea, también destacó: “Socialmente se ganan muchos amigos y puedo asegurar que cualquier chica es muy bien tratada porque en las academias no hay machismo: las mujeres no son vistas como objetos y son respetadas”.

“En los deportistas de alto rendimiento es muy importante la alimentación. Yo como carnes, verduras pero, cuando no tengo que pelear y dar un peso, me doy los gustos. Además, complemento eso con ejercicios como el levantamiento de pesas o el salir a correr”, contó.

Finalmente, Fabrykant dio cuenta de una característica muy particular que le surge luego de una práctica de alta intensidad: “Cuando llego a mi casa tras un entrenamiento muy fuerte y muy violento, me dan ganas de escribir poemas. Siento que la pelea me suelta y me permite otro fluir de las palabras”.




Escuchá "Con ojos de mujer" los martes de 14 a 15 horas por www.arinfo.com.ar


 
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